Operación: Bilingüismo. “Struggling” hasta con el apuntador.

España, icono de flamencas y paella de mariscos con mantel de lunares.

España, genuina tierra donde la gente bebe y come hasta las cinco de la mañana.

España, rincón de fiestas y descansos, siestas y gente que habla alto.

España, maravilloso país de sol y playa donde nadie nos enseñó que eso de hablar inglés lo mismo era útil y servía para algo.

Quinto mes en lo que me he atrevido a bautizar como Britishlandia. Quinto mes en La Isla, quinto mes a base de “boil potatoes”, al margen de la civilización castiza y las canciones de “Los Cuarenta Principales” y “Radio 3”.

Quinto mes al borde de la soledad pasada por agua y ya empiezo a sentirme una: “fluent speaker” de lo que viene siendo el inglés. Me atrevería a decir que ya podría sentarme a escuchar una conversación por teléfono y entenderla sin problemas, pero puede que para eso necesite un mes más.

Hace cinco meses que llegué a Inglaterra y desde el principio lo tuve claro, objetivo: bilingüismo. Tras años sin haber tocado un libro de “Grammar” y sin necesidad ninguna de hablar en este idioma al margen del momento de solventar los virus de “Windows” o las instrucciones del “Photoshop” en España, me adentré en esta inmersión lingüística con el fin de no volver a toparme con una entrevista de trabajo y responder:

  • Mi nivel de inglés… pues Medio.

Lo que viene siendo no tener ni idea pero saberse de memoria las letras de Beyoncé y los manuales de “Aprende inglés en 15 días”, pues eso un nivel Medio.

Llegué a Inglaterra sabiendo un poco de inglés pero con la mitad de las palabras a medio camino entre mi lóbulo temporal y mi bóveda palatina, lo que quiere decir: mutis, silencio, ni una palabra volando por el aire; y no fue hasta mi segundo día cuando me percaté de este gran problema que a mi parecer ha sido completamente olvidado por la población española: no tenemos ni idea de este idioma, pero ni nivel Medio ni gaitas, nada.

Tenemos la “intención de”, pero de ahí no pasamos y es triste porque cuanto menos sabemos más pobres nos volvemos.

En muchos países de la Unión Europea el inglés es su segunda lengua y la practican y hablan casi de la misma forma que la lengua principal, de manera que desde bien críos los niños en el colegio aprenden a hablar dos idiomas y se van abriendo puertas para el día de mañana poder volar y no tener que fregar suelos para aprender a decir: escoba.

Pero nosotros somos así, siempre lo hemos sido, dejados… chulos… llamémoslo: poco interesados en el asunto. Vendemos una imagen de nuestro país que no se corresponde con como somos en realidad, vendemos nuestra postal de sol y playa porque no podemos vender otra cosa, no sabemos.

Aprendí hace unos años estudiando mi carrera que el ser humano necesita tierra, alimento y pertenencia a un grupo para sobrevivir y tener una buena calidad de vida.

¿Pero cómo vamos a tener la felicidad esperada si nos avergonzamos del grupo, huímos para encontrar alimento y vendemos una imagen pobre y deplorable de nuestra tierra?

Criticamos el famoso “postureo”, las fotos retocadas y el exceso de maquillaje en las chicas jóvenes, pero cada agencia de viajes que enseña la famosa foto del yate en la orilla de una playa desierta cubierta de hamacas con sombrillita está poniendo un filtro “HDR” a nuestro país: España.

España, tierra de alimento, de colores, de vientos; de arenas revueltas con destino: Sahara.

España, camino de peregrinos, ruta de romanos, asiento de franceses, castillos, coronas, batallas, enfrentamientos, acuerdos, reconciliaciones, historia.

España, depósito de pinceles, reborde de ocres bañados en claroscuros y sombras, arte.

España, amores enreversados, cartas con sabor a poesía, canciones con sabor a insomnio y a pasiones despertadas. España, vida.

¿Alguien me quiere explicar por qué narices a nadie se le ha ocurrido que enseñarnos inglés podría habernos ayudado a comunicar que todas estas verdades son nuestra tierra, nuestro alimento y nuestra comunidad?

¿Por qué ponemos de cara al mundo a una estupenda mujer que no sabe pronunciar si quiera “ladies and gentlemen” para vender nuestra imagen en los Juegos Olímpicos?

¿Por qué tenemos un presidente de gobierno que no hace el esfuerzo si quiera de hablar en inglés en una cumbre europea en Bruselas?

Y lo que es más importante, ¿por qué nos piden un nivel de Advanced a los jóvenes que acabamos de salir de la carrera para tirar cañas en un 100 montaditos?

Hemos salido de la misma generación de pandereta, criticamos a Ana Botella pero muchos de nosotros no seríamos capaces de pronunciar ni la mitad de su discurso. Pero lo intenta, lo intentamos, y por eso salimos de España y venimos a la Isla, porque somos de esos que lo intentan, para que el día de mañana podamos vender una imagen distinta de España, una imagen lejana del: “Relaxing cup of café con leche” (admiro que tuviera tanto valor la mujer, pero mantengo que podían haber cogido a otra que hablara un poquito mejor inglés, si es que la había…).

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Llevo cinco meses en La Isla y he aprendido a hablar inglés a base de hacer el ridículo y morirme de vergüenza. He aprendido inglés exponiéndome a situaciones que me han ayudado: como tirarme a la piscina y apuntarme a un grupo de improvisación teatral o mudarme a12244648_10154115054146754_1608563330266913606_o una comarca anciana al sur de Britishlandia. He aprendido inglés a base de no enterarme de ningún cotilleo en el trabajo, de comprarme crema de queso creyendo que era nata para montar, de decir “si” a las cosas cuando en realidad no había entendido nada y las consecuencias que esto conlleva ( como quedarte una hora más en el trabajo).

 

 

No niego que no sea duro, hay días e incluso semanas en las que no se puede construir una frase completa sin haber soltado cinco burradas de por medio, momentos en los que te planteas que viniste sabiendo un idioma y volverás sabiendo medio o incluso días en los que tu coco te pide que mandes al inglés al carajo, pero todo esto puede solucionarse con un paquetito de jamón y un Skype con la familia. Respirando profundo, con paciencia, humildad y optimismo. Peor no podemos volver.

Llevo ya unas cuantas semanas dando patadas al “Diccionario Oxford” y viviendo constantes momentos de analfabetismo nivel: casi mejor que no abro la boca. Por eso mismo mantengo que no puedo permitirme cerrarla.

Hay días en los que reconozco que es demasiado, te sientes estúpido por no poder comunicarte, pero sigues sintiendo las mismas emociones matizadas y las dudas con sabor a adjetivo indescifrable, las perífrasis inacabadas, las entonaciones pero… no encuentras las palabras.

No es fácil, nadie dijo que lo fuera. Y al final del día acabas “struggling” hasta con el apuntador. Precisamente esta mañana tuve que repetir la palabra “warm” unas cinco veces a una señora hasta que ya la buena mujer me pronunció “worm, oh no thank you” para referirme a su croisant con mantequilla que me disponía a meter en el horno. ¿Y qué hago? ¿La escupo a la cara? ¿Le digo “oiga señora a ver si escuchamos mejor que por su culpa me siento yo un poquito más gilipollas”? ¿Me vuelvo a España a pedir mi “cruasan” tibio con dos tarrinas de mantequilla? No. Me quedo y aprendo a decir “worm”.

Me quedo y escucho. Me quedo y contesto. Me quedo y aprendo. Me quedo para terminar con mi operación bilingüismo, superar a la Botella, a Mariano y a todos los que ni si quiera lo intentaron. Ellos nunca sabrán decir “worm”.

He aprendido inglés y quiero creer que sigo haciéndolo, porque a mi entender y a mis ojos, esto compensa y es el único motivo por el que me sigo alimentandome a base de “boil potatoes” para que el día de mañana mi límite sea el infinito y pueda tener amigos en el mundo entero, trabajar donde quiera y volver a España dando una visión al mundo de lo que en realidad es España.

Quién sabe, lo mismo en unos años las agencias de viajes venden sus paquetes “turismo en España” con la foto de las fiestas de un pueblo, un plato de lentejas de la abuela, cuadros del Museo del Prado o un espectáculo en el Teatro Real…

Por lo tanto, queridos amigos del: “No si yo ahora en Enero me pongo”, “No quiero irme porque mi nivel no es suficiente”, “Bueno quizás si empezamos a ver las pelis en versión original…” o “ Voy a mirar los precios de las academias”, la mejor forma de hacerlo es haciéndolo y si tenéis la oportunidad mi consejo sería: volar. Volar con billete de ida y si queréis de vuelta. Porque aprenderéis un idioma y además aprenderéis a vivir mundo, a valorar vuestra cultura e incluso a amar más la tierra, el alimento y a la comunidad.

Volar aunque sea del sofá, apuntaros a esa academia, dedicarle tiempo al día, quitadle el miedo, enseñad a los críos… para que el día de mañana puedan elegir o no si venir a Britishlandia y puedan hacer algo más que fregar suelos para aprender a decir: escoba.

Adelante.

Continuaré… como siempre lo hago.

 

Emma.

11 comentarios en “Operación: Bilingüismo. “Struggling” hasta con el apuntador.

  1. Chica, yo también estoy struggling incluso con mi diploma advanced de cambridge, pero no hay nada como ponerse en situaciones incómodas para aprender, crecer y ser un poquito más feliz ¿verdad? Spanglish como solución! 🙂

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    1. Muchísimas gracias :), es una experiencia increíble, la verdad. Aquí seguiré como cada semana, si quieres estar al tanto de los posts no dudes en darle a “like” a la página de Facebook o seguir el blog por aquí. Un abrazo y muchas gracias de nuevo!!

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  2. No sabes cuanto me alegro de que hayas escrito este post. En tus palabras me ví a mi mismo cuando llegue a España y también cuando he ido en Irlanda por unos meses.

    Este tipo de cosas/experiencias te abren la mente, te hacen pensar “outside the box”.

    Estoy muy orgulloso de ti y ahora me entiendes por que estaba todos los días en clase dando caña a los compis con el inglés y la pronunciación :D.

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    1. Muchas gracias por tu comentario 🙂 Ahora entiendo lo difícil que es enfrentarse a aprender una nueva lengua y comprendo lo frustrante que puede llegar a ser a veces. Te abres al mundo y es increíble. Un abrazo muy grande 🙂

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  3. Hi. I love reading your blog. I’ve just returned from living in Spain to mi pais Inglaterra. I practice my reading skills and I get to see what it’s like for you learn English here in the UK. Keep going and you will very soon “dominar” English 🙂

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  4. Eiii me encanta tu blog me siento un poco identificada contigo dentro de un mes vuelvo a España pero no he estado en England con unos meses como casi todo el mundo jajajaj te escribo desde Guangzhou al sur de China sii has leído bien china y el tema del idioma sobre todo el ingles creeme que lo valoras mucho y entonces piensas eso que decías en primaria si el inglés no sirve para nada jajajaj dale.duro con el inglés yo aquí también he aprendido inglés es la primera vez que salia de España y te das cuenta cuando no puedes ni ir sola al medico por no saber hablar bien inglés un beso y sigue escribiendo eres genial

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  5. Hola! En septiembre me voy a un pueblecito de Exeter a estrias durante un año y aprender inglés. Haré el equivalente a tercero de la ESO. Tus vídeos y posts me están ayudando muchísimo. Sigue así!

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    1. Muchísimas gracias Lucía, te envío toda la fuerza del mundo y la paciencia. Espero que te vaya muy bien y que disfrutes de tu experiencia, al fin y al cabo Britishlandia no está para nada mal 🙂

      Un abrazo fuerte y mucho ánimo!

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