Protagonizando un anuncio de turrón o comiendo las uvas vía “Skype”

A los dos lados del canal de la mancha.

31 de diciembre. A unas escasas horas de terminar uno de los años más bonitos de mi vida, pero esta vez lejos de casa.

El Facebook se llena de balances, de palabras bonitas y bromas divertidas, de papás noeles en pelotas, de políticos con bocadillos y cuadros de “memes” y yo me río pero en realidad estoy un poquito triste.

Como todos los años los aeropuertos se abarrotan, las ruedas de maletas contra el asfalto se convierten en el himno nacional de emigrantes y nómadas que disfrutan del placer de protagonizar su propio anuncio de turrón o abrir los ojos al mundo. Y qué bonito es vivirlo.

En estas fechas, para todos los que vivimos fuera de casa hay dos formas distintas de afrontar los días estrella del calendario: con la maleta en el suelo de casa o con ella en la espalda.

Puedes volver a casa y brindar con los tuyos mientras cantáis a Mecano y os atragantáis con las uvas, disfrutar de esos días de vacaciones, atiborraros a turrones, invitar a bailar a la “yaya” y romper una lámpara con el corcho de una botella de sidra  o podéis liaros la manta a la cabeza y bailar por el mundo; viajar, compartirlo con todo aquel que merezca un beso a las doce de la noche. Comer las uvas vía “streaming” es una opción más que recomendada y siempre habrá un español en todo bar que palpite bulerías, así que abre los oídos y activa los ojos, más que un consejo es un regalo: vive y que nada te frene el hacerlo lejos de “los tuyos” porque siempre habrá nuevos “tuyos” si tu frontera es el infinito.

Hoy es un día de tradición, los análisis de fin de año, los propósitos, las bragas rojas, las uvas… Supongo que los balances son una buena forma de dar nombre a lo vivido y color a lo que nos espera en la próxima parada. Sea como sea, aquí va el mío.

Hace cuatro meses, como ya muchos sabréis, abandoné el nido, hice dos maletas tamaño XXL y volé a Britishlandia. Estudié en una escuela cristiana, un italiano me pidió matrimonio, me explotaron en un hotel, lloré y busqué soluciones, encontré un nuevo trabajo en el “Jardín del Edén”, empecé a escribir, llegaron las aventuras, abrí los ojos, di sentido a la palabra amor, amplié la mente y el corazón. Conocí personas asterisco y perdí los ascos y los complejos, me frustré al no entender, volví a llorar, seguí escribiendo. Me leísteis, me leyeron, volví a casa y ahora dos días más tarde, he vuelto a La Isla. Estoy triste por la morriña, por vivir el primer día del año lejos, pero tengo tan claro que no puede estar lejos algo que palpita en mi cavidad torácica que compensa por todos los kilómetros fronterizos, y allí están ellos, mis españoles, mi familia.

Hace cuatro meses mi padre me regaló una corona, se llama: “one way ticket” y con él puedes convertirte en una princesa, en una guerrera o disfrutar de un mes de vacaciones, eso es cosa tuya. En mi caso opté por crearme una vida y ver qué pasaba. Y pasó que esa vida se convirtió en la mía.

A día de hoy puedo admitir que en mi existencia mi corona nunca había sido tan bonita y ahora no se llama “one way ticket”, se llama: Libertad. Libertad para elegir y conocer a más gente alrededor del mundo porque… ¡ya sé hablar inglés!, libertad de prejuicios y miedos porque este país al igual que todos los que no son el tuyo te enseña tanto que es imposible cerrar los ojos y seguir pidiendo un café cortado en un bar porque… aquí se llama “latte”, ¡espabila!.156283_10153762727379043_6351921860608979863_n

¿Propósitos de año nuevo?

  • Perder unos cuantos kilos de pereza.
  • Dejar de fumarme los libros en inglés.
  • Empezar a caminar por el mundo: viajar.
  • Dejar sus malditos dulces, los de los británicos.
  • Seguir escribiendo.
  • Y nunca, nunca perder mi corona.

Por lo tanto, queridos lectores, familiares y amigos os deseo a todos un muy feliz año nuevo. Os deseo aventuras, retos, logros, miedos, deseos, fuerza, amor, vida y para todos aquellos que estáis fuera de casa… una buena conexión ADSL para que las uvas en streaming sean más reales y os sintáis como en casa.

 

¡ Feliz año!

 

(Para seguir las publicaciones, suscríbete o sigue la página oficial de Facebook: Aventuras en Britishlandia).

 

Próximamente… nuevo año y nuevas sorpresas.

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4 comentarios en “Protagonizando un anuncio de turrón o comiendo las uvas vía “Skype”

    1. Muchísimas gracias! Ya sabes que yo sigo por estas tierras pero teniendo presente que estáis a mi lado. Mi apoyo, mi familia, mis amigos. Feliz año 🙂 Aquí una gran fan de tus dramas, los cuales no deberías abandonar jamás <3.

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  1. Me gusta ese optimismo (como no podia ser de otra forma).La vida esta ahi y pudes vivirla o quejerte.Tu la vives cuando hoy en dia lo habitual es quejarse.¿Para que? ¿Acaso hay que estar siempre esperando a que alguien venga y con su varita magica solucione nuestros problemas? Tu te afanas dia a dia por tener la varita en tu mano y es lo que hay que hacer.Sigue asi , con los ojos tan abiertos y continua escribiendo.Espero lo relatos de este nuevo año con impaciencia.

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